Desde primero de Bachillerato, e incluso a veces desde finales de la ESO, abocamos al alumnado casi en exclusiva a la resolución de unas pruebas que terminan de asfixiar el placer por aprender.
Así comienza la tribuna de El País en su artículo de Albano de Alonso Paz, profesor de Lengua Castellana y Literatura y director del instituto público San Benito de Tenerife.
Un artículo con mucha verdad como casi todos los escritos por personas que lo hacen desde la experiencia docente diaria.
La selectividad actual está terminando con el placer por aprender. Lo dicen no sólo muchos profesores sino también muchos de los alumnos. Las pruebas obligan a una carrera contrarreloj, en la que se prioriza la memorización de cuestiones concretadas en la propia estructura de la prueba de EBAU y que impide una enseñanza integral de la asignatura y la anulación de cualquier propuesta didáctica que no sea la de la exposición y la memorización.
-¿Posibilidades de cambio? Muchas, y ahora es el momento apropiado a tenor de la reforma del marco curricular del Bachillerato, las aparentes intenciones institucionales (se trabaja para estrenar un nuevo modelo de EBAU en 2024) y la implantación progresiva de nuevos planes de estudio: desde la adaptación plena de las pruebas a destrezas sociales, humanísticas, lingüísticas y científicas relacionadas con la investigación, la comunicación lingüística oral, la cultura digital crítica, el desarrollo sostenible y la conciencia intercultural y plurilingüe, hasta el diseño de entrevistas equitativas y otros instrumentos individualizados que también tengan en cuenta la diversidad del alumnado y los perfiles humanos que necesitan las carreras universitarias del presente y el futuro. Diversas soluciones que nos acercan a lo que ya hacen otros países de nuestro entorno y que se alejen del enfoque memorístico y cargado de multitud de materias que sigue presentando el modelo español; una selectividad que apenas ha cambiado en décadas, limita las posibilidades didácticas del profesorado y llena de estrés a miles de estudiantes cada año, además de alejarlos en gran medida de sus inquietudes por aprender”
Esperemos que durante el proceso se mantengan estos loables objetivos y en el futuro nos sea posible a los docentes en 2º de Bachillerato dar una verdadera formación integral, competencial e ilusionante también para los alumnos.
Saber más.
Selectividad: coge la nota y corre
https://elpais.com/educacion/2022-05-13/selectividad-coge-la-nota-y-corre.html
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