La prueba de la parte A de las oposiciones de Geografía e Historia, centrada en el desarrollo de un tema, se evalúa siguiendo una rúbrica exhaustiva (diferente según la CCAA) que valora distintos aspectos fundamentales para medir la competencia del opositor. A continuación se explica cada uno de los criterios y la importancia relativa que ocupan en la calificación final en una rúbrica de un examen oficial en una CCAA:
- Ortografía, expresión y redacción (10%)
Se valora que el texto esté redactado correctamente desde el punto de vista ortográfico y gramatical. La expresión debe ser fluida, utilizando adecuadamente los signos de puntuación y evitando reiteraciones, discordancias o frases inconexas. El opositor debe demostrar un dominio del lenguaje escrito propio de un docente, logrando que el texto sea claro, coherente y sin errores formales. - Contenido científico – estructura (10%)
Esta parte evalúa que la respuesta esté ajustada al enunciado propuesto y siga una estructura clara y lógica. El tema debe estar bien organizado en sus distintas partes (introducción, desarrollo y conclusión), tratando cada una de ellas con la profundidad y el equilibrio necesarios. Una buena estructura facilita tanto la comprensión como la transmisión de los contenidos. - Contenido científico (conocimiento) (60%)
Es el apartado más relevante de la prueba. Supone hacer una exposición exhaustiva, completa y actualizada del tema utilizando un lenguaje preciso, científico y riguroso, propio de la especialidad de Geografía e Historia. Deben tratarse bien todos los epígrafes del tema, sin errores conceptuales ni de datos, mostrando así un conocimiento profundo y actualizado. Se espera que el opositor demuestre su dominio técnico de los contenidos exigidos al nivel requerido para impartir clases de Secundaria y Bachillerato. - Contenido científico (conclusiones) (10%)
En las conclusiones, se debe destacar la importancia actual y relevancia del tema tratado, así como señalar líneas de investigación recientes o debates historiográficos relevantes, todo ello de manera objetiva. Esta parte puede desarrollarse de manera transversal a lo largo del tema o concentrarse en una conclusión final, pero siempre debe mostrar capacidad de síntesis y crítica. - Bibliografía (10%)
Se valorará la inclusión de varias referencias bibliográficas e historiográficas correctas, pertinentes y actualizadas. Además, no basta con citar referencias: deben estar comentadas, es decir, justificar su importancia y explicar brevemente por qué han sido seleccionadas para abordar el tema. Esto evidencia la calidad del trabajo intelectual y la actualización científica del opositor.
Por tanto, para obtener una calificación excelente, es imprescindible cuidar tanto la forma como el fondo: escribir correctamente, estructurar el tema de manera lógica, demostrar un conocimiento profundo, concluir con sentido crítico y documentar adecuadamente con bibliografía relevante y comentada.
Adjuntamos rúbrica
Be the first to comment