Primera prueba – Parte B – Práctico de Historia del Arte

Fuente: Wikimedia. Museo de Altamira

La prueba práctica de Historia del Arte en las oposiciones exige una aproximación rigurosa y multidimensional al comentario de una obra, siguiendo una rúbrica precisa que valora tanto la forma como la profundidad y exactitud del análisis. A continuación, te expongo cómo debe elaborarse el texto del comentario siguiendo cada uno de los criterios evaluables:

  1. Corrección ortográfica, expresión y redacción (10%)
    El texto debe estar impecablemente escrito desde el punto de vista ortográfico y gramatical, con redacción fluida y clara. Es imprescindible emplear de manera adecuada los signos de puntuación, evitar reiteraciones y discordancias, y construir frases conectadas lógicamente. La expresión cuidada denota rigor académico y preparación.
  2. Estructura y lenguaje técnico (10%)
    La respuesta debe estar perfectamente adaptada al enunciado, estructurada de forma lógica (introducción, desarrollo, conclusión) y equilibrada en todas sus partes. Es fundamental emplear un lenguaje científico y técnico específico de la Historia del Arte: utilizar términos artísticos precisos (por ejemplo, “tríptico”, “sfumato”, “claroscuro”, “iconografía”) y definirlos cuando sea necesario para demostrar dominio terminológico.
  3. Contenido científico: clasificación e identificación (10%)
    El primer paso es identificar y clasificar correctamente la obra: título, autoría, cronología, tipología, estilo o movimiento artístico, soporte y técnica. Todas las afirmaciones han de estar justificadas, apoyándose en características formales (estilísticas, técnicas) y, cuando proceda, en datos históricos contrastados.
  4. Contenido científico: análisis (formal y no formal) (40%)
    Aquí se realiza el análisis exhaustivo de la obra, integrando tanto el estudio formal (composición, línea, color, técnica, materiales, iconografía, disposición espacial, perspectiva, soportes) como el no formal (simbología, significado, función, mensaje, intención del autor). Explica adecuadamente los términos técnicos y argumenta con precisión, abordando la obra globalmente y en sus partes más significativas. Este apartado supone el núcleo del comentario y debe demostrar conocimiento profundo y capacidad crítica.
  5. Contenido científico: contexto histórico y artístico (15%)
    Es necesario situar la obra y/o el autor en su contexto histórico-artístico: explicar el momento histórico, influencias, características del movimiento al que pertenece, trayectoria del autor, conexiones y diferencias con otras obras o artistas, grado de representatividad o innovación respecto a su época, así como las circunstancias sociales, culturales, religiosas o políticas que influyeron en su creación. El análisis debe ser equilibrado y preciso.
  6. Contenido científico: conclusiones (15%)
    En la conclusión, se debe destacar de manera objetiva la importancia artística de la obra y del autor, señalando su impacto histórico, repercusión posterior o vigencia actual. Es imprescindible incluir referencias válidas (historiográficas, críticas, bibliográficas), brevemente comentadas, para reforzar y justificar el comentario y mostrar actualización científica.


El ejercicio práctico de Historia del Arte requiere identificar y clasificar correctamente una obra, analizarla formal y conceptualmente con rigor, situarla en su contexto, y concluir valorando su importancia apoyándose en referencias de calidad, todo ello con una expresión precisa y utilizando el lenguaje técnico propio de la especialidad. Este método demuestra no sólo dominio del contenido sino también capacidad de análisis crítico, síntesis y actualización en la disciplina.

Adjunto un ejemplo de una rúbrica real (2º hoja) de un examen de oposición.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*